Un grupo de científicos argentinos retomó el estudio de los volcanes activos en una base de la Antártida

El doctor en Ciencias Geológicas a cargo de la investigación en la Isla Decepción, Mariano Agusto, remarcó la importancia de la participación local en las actividades científicas de la Península Antártica "desde el punto de vista geopolítico".

Un equipo de investigadores de la Universidad de Buenos Aires retomó actividades y tareas científicas luego de diez años en la base de la Isla Decepción en la Antártida construida en 1948 para el estudio de los volcanes activos del lugar que tuvieron erupciones en los últimos sesenta años.

La Isla Decepción «es una isla volcánica que forma parte de uno de los archipiélagos que rodean la Península Antártica. La Isla Decepción forma parte de una cadena volcánica sumergida, diez por lo menos, siendo tres los que llegan a emerger. Ha tenido erupciones en tiempos históricos», explicó Mariano Agusto, doctor en Ciencias Geológicas, docente de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Conicet a cargo de la misión científica en Antártida.

«El volcán de la Isla Decepción tuvo erupciones en la década del 60 y del 70 además de otras erupciones en los últimos 200 años», contó.

El investigador especificó que su equipo forma parte de la campaña de verano y «trabaja con volcanes activos que han tenido erupciones históricas», es decir, desde que el humano los haya registrado. En tanto, señaló que estos fenómenos emanan gases y poseen aguas termales que lo convierten en «un atractivo turístico enorme».

«Trabajamos con el estudio de la geoquímica de los gases volcánicos fundamentalmente. Pero se hacen estudios de geología en general. A partir de las rocas podemos ver cómo fueron las erupciones», relató al equipo de Todos en Cuero y detalló que «desde la década del 90 se hacen estudios volcanológicos, que es el rasgo más importante de la isla».

En el aire de FM La Patriada, Agusto detalló que «Argentina estableció su base en 1948 y, desde ese momento, de manera permanente durante todo el año. Pero a partir de los eventos eruptivos de la década del 60 y el 70 se abandonó la estancia en la isla. Las erupciones de 1967 y 1969 destruyeron las bases chilena e inglesa».

En ese marco, resaltó el alcance de retomar los estudios en la península: «Es muy importante la presencia argentina y fundamentalmente la participación científica» en la Antártida, subrayó y sostuvo que «es una decisión de Estado seguir invirtiendo en pos del reclamo por la soberanía».

Actualmente «cualquier país puede poner una base» en ese territorio, «siempre y cuando cumpla con los requisitos del Tratado Antártico» vigente desde 1963 y que deberá ser revisado en 2050, el cual fue establecido como un lugar destinado a «fines pacíficos y científicos», manifestó.

«Esta actividad científica que se había dejado de lado hace diez años – cuando se hacía solamente mantenimiento de la base pero no se llevaban a cabo tareas científicas – es lo más relevante desde el punto de vista geopolítico», afirmó.

Con respecto a la formación de geólogos, expresó: «la geología es importante desde el punto de vista del conocimiento científico y de contar con recursos humanos para el desarrollo y el aprovechamiento de los recursos”.

Finalmente, sentenció: «el conocimiento que los geólogos producen es crucial para el desarrollo de la Nación».

Fuente: Todos en Cuero – FM La Patriada

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