La calle es su lugar

Cabildeos y balances sobre la multitudinaria convocatoria de las centrales sindicales. | Por Fabián Waldman

“¡Primero la Patria!”. Esa fue la consigna que llevó el documento de la CGT a la marcha que recorrió las 10 cuadras desde el Obelisco hacia el Congreso de la Nación. La convocatoria terminó siendo multitudinaria, como trascendía en las previsiones de sus organizadores mientras definían cómo apuntar el reclamo contra los especuladores y hacia la oposición.

Se necesita tener una política antiinflacionaria, salir de la crisis con la responsabilidad y el compromiso de todos los sectores señaló el documento cegetista. “Hay que poner todo lo que haya que poner contra los especuladores y contra la carrera de precios. Debemos avanzar y construir un país con producción, trabajo y desarrollo sustentable”.

Más allá de los enunciados y frases más o menos comunes, los líderes sindicales lo caracterizaron como un llamado a todo el arco político, pero en especial a la oposición que intenta objetar la salida de la situación económica con el objetivo puesto en el 2023. “Nosotros necesitamos recuperarnos sin crisis ni schok devaluatorio para seguir siendo gobierno después de las próximas elecciones”, y agregan desde la calle Azopardo: “una medida de esta magnitud atentaría contra el 20% de los argentinos y reduciría aún más sus ingresos”. En la historia de las devaluaciones argentinas desde el “Rodrigazo” de 1975 hasta la actualidad, la transferencia de recursos desde los sectores más postergados a los más concentrados se ha producido siempre mediante este mecanismo.

A contramano de las versiones que indicaban la oposición de la CGT al bono o suma fija, uno de sus titulares señaló claramente a La Patriada: “mientras se sostengan las dos versiones de recomposición del salario, no nos oponemos”. Las convenciones colectivas deben seguir su curso normal, con apertura en setiembre y en octubre, y obtener entre un 80 y un 90% de aumento salarial en el año para estar por encima del valor de la inflación. “¿A quiénes incluiría el bono? A los trabajadores en blanco”. Si lo aplican ahora, dejarían de lado el próximo aumento, dicen con énfasis.

Para esta central obrera, “las empresas a las que se les otorgan créditos blandos y acceso a divisas deben comprometerse a no aumentar los precios más del 4% mensual e ir acomodándose a esos valores”, para que no permanezca esta situación.

Mientras tanto, desde Casa Rosada sostienen que “el problema es que el tema salarial es muy heterogéneo y, cuando querés hacer algo general, puede dar cualquier cosa en algunos sectores”. Bajo ese prisma, le dijeron a este medio que “no hay nada resuelto” acerca de una suma fija a cuenta de futuros aumentos en paritarias, como proponen aquellos que adhieren a la necesidad de una recuperación urgente y drástica del poder adquisitivo de los trabajadores.

La CTA de los Argentinos, comandada por el diputado del Frente de Todos Hugo Yasky, también estuvo presente en las calles. Desde su lugar, el dirigente aseguró que participar significa “respaldar al gobierno para que enfrente a los especuladores” y afirmó que “la marcha es el comienzo de un tiempo de movilización popular para enfrentar a los sectores que quieren desestabilizar el gobierno elegido por el pueblo”. El representante sindical indicó que el gobierno debe enfrentar a los sectores de la especulación, que provocan los ataques devaluatorios y a “los formadores de precios, muchos de ellos monopolios extranjeros, y las cuevas financieras donde todo los días se promueven corridas cambiarias, pero también la cúpula de un aparato judicial al servicio de los grupos dominantes que, apalancados en los grandes medios de comunicación, de manera incesante tratan de socavar la democracia e intentan proscribir a Cristina Fernández de Kirchner copiando el modelo utilizado en 2018 en Brasil contra Lula Da Silva».

Por su parte, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) se sumó a la jornada de protesta. El dirigente Gildo Onorato indicó que la convocatoria fue “muy contundente y muy masiva” y agregó que coinciden “con Massa en que hay que equilibrar la situación económica, precios, valor del dólar y de esa manera consolidar propuestas distributivas y de desarrollo porque, si no, cualquier política distributiva inmediatamente se transfiere a los bolsillos de los más poderosos”.

Otro dirigente del mismo sector reconoció a La Patriada antes de la jornada en la calle que no movilizarían como el 7 de agosto, haciendo referencia a la multitudinaria manifestación del Día de San Cayetano, patrono del trabajo. Asimismo, pusieron sobre la mesa su disidencia con algunas políticas que se plantean desde el Ejecutivo, en particular la bronca por el control exigido a quienes cobran planes Potenciar Trabajo.

Un sector que no fue de la partida es el de la CTA Autónoma, conducida por Hugo “Cachorro” Godoy. El dirigente señaló a este medio que realizarían una actvidad hoy y consideran el documento emitido como insuficiente y al gobierno sin medidas ni herramientas para poder combatir la concentración económica, los aumentos de precios y la inflación que reduce el contenido de los bolsillos de los asalariados y aumenta la caja de las emrpesas transnacionales y extranjeras más importantes. “Necesitamos que resuelvan los problemas, no puede estar la jubilación mínima por debajo de la línea de la indigencia y eso la gente lo ve”, indicó el gremialista.

Algunas versiones periodísiticas indicaban que La Cámpora sería de la partida. Desde la agrupación referenciada en Máximo Kirchner respondiero a La Patriada: “nos enteramos por Clarín”, dando por descontado que esa fake news tenía las patas muy cortas.

La marcha se realizó un día después después de anunciada la segmentación (aumento) de tarifas y luego de que Massa se reuniera con “el campo”. Dos acciones muy alejadas del clima que transmitió la calle.

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