¿Democracia líquida o liquidez plutocrática?

El ascenso de Massa confirma la eficacia de la máquina de captura capitalista para yugular la política. La democracia, inhibida frente al poder del dinero. | Por Carlos Caramello.

“Democracia:
es una superstición muy difundida,
un abuso de la estadística”

Jorge Luis Borges

Ni las formas, vea. Ni el más mínimo recato guardan. Por el contrario, con el desparpajo de una stripper contoneándose abrazada al caño; con la perversidad de un exhibicionista abriéndose el impermeable frente a un colegio en el horario de salida; la política se pavonea en su desnudez ante una sociedad impávida que, cada vez más, parece apenas atenta a los amores de la China (y no hablo de la República Popular); las peleas en los programas televisivos de cocineros o a las mascotas, así en las redes como en la vida real.

No hace tanto, la moral pública del mandatario, su mesura, su austeridad y ética personal y, sobre todo, su independencia respecto de cualquier otro poder que no fuera el político que le confería el pueblo, eran tan relevantes o más que su idoneidad para la administración. Ya no. Por el contrario, las referencias, los apoyos, los financiamientos, los respaldos y, lógicamente, todos los condicionantes que estos asuntos conllevan, se muestran a cielo abierto con calculada procacidad y hasta se hace alarde de eso que, insisto, ayer nomás, hubiese sido una mácula.

Tiene ´terminal´ en la Embajada”, se congratulan los opi-operadores restregándose las manos y con el signo dólar en la mirada. “Lo ´bancan´ los Bancos… y las mesas de dinero”, explican los econo-influencers y ponen como ejemplo la brusca caída de la moneda estadounidense versión azulada que bajó más de 70 pesos en 3 días, señal de que, además, es probable que también reciba apoyo de las cuevas. “Fue presentado como el futuro líder del peronismo en Davos”, recuerdan los anali-vendehumo memoriosos, aunque omiten que aquella introducción la hizo el mismísimo Mauricio Macri.

Hete allí los blasones del último arribado a la escena decisiva del poder. Terminales, sostenes, banca, avales: todo menos el voto del pueblo o la asamblea constituyente cuyos representantes le confieran el Poder público. Eso sí: tsunamis de tinta, potpurrí de imágenes, avalanchas de sonidos tratándolo como a un súper héroe económico. Y los Mercados, y el Campo, y los Medios y hasta los “arbolitos” rindiéndole pleitesía al nuevo salvador de la Patria.

No es culpa de Massa, claro. Es el sistema que defecciona. La Política, que ha perdido centralidad. Esta democracia periférica y retardataria de los tiempos líquidos, tan débil que no soporta la falta de liquidez. Esta plutocracia encubierta más por falta de cultura ciudadana que por el pudor o la sensatez de sus mentores.

Ya no habrá posibilidad alguna de que un dirigente sin una enorme fortuna personal y el apoyo de diversos sectores económicos, financieros y mediáticos (nacionales y transnacionales), alcance la primera magistratura de nuestro país como alguna vez sucedió con don Raúl Alfonsín en tiempos de recuperación democrática. Ni siquiera bastará con tener dinero y algún pacto puntual como ocurrió con Menem ni poder económico y político, además de una fe determinista, como fue el caso de Kirchner.

Sólo quien reúna variopintos auspicios (léase adeudos) provenientes de embajadas, corporaciones multinacionales, el planeta financiero y, por qué no, las agencias de inteligencia occidentales, accederá a la cola de participantes de esta especie de reality show político en el que se prueban los futuros gobernantes. Y que se pone al aire gracias al “apoyo de estas empresas a las que les interesa el país”…

¡No me deje solo!

También podés ver...

Carreras ilegales: con la presencia de Madres del Dolor, comenzó a debatirse el proyecto que modifica el Código Penal

Integrantes de la sociedad civil Madres del Dolor asistieron a la comisión de Legislación Penal, a fin de abordar modificaciones al Código Penal.