Chamamé en El último lector

Fragmento de la novela del escritor argentino Leonardo Oyola compartido por Seba Ronchetti en la madrugada de FM La Patriada. “Nunca empieza. Explota. De una. Así es en mi sueño. Primero las palmas de las manos pegadas. Como si estuviera rezando. Después las separo para abrir una cortina de abalorios que tintinean al moverlos”.

Nunca empiezan.

Explotan.

De una.

Así son mis sueños.

No sé lo que es dormir tranquilo.

No sé lo que es descansar si no me tumba una botella de J&B.

Y desde la mejicaneada del Pastor Noé, cada vez que cierro los ojos, se repite el mismo.

Una y otra vez.

O más o menos.

Nunca empieza.

Explota.

De una.

Así es en mi sueño.

Primero las palmas de las manos pegadas.

Como si estuviera rezando.

Después las separo para abrir una cortina de abalorios que tintinean al moverlos.

Entro al Mogambo.

Al último cabaret de Misiones.

El último quilombo del país antes de cruzar la frontera con Brasil.

Entro a un infierno, no El Infierno, y me encanta arder.

Prenderme fuego mientras zalameo con las más veteranas.

Azucena, Samantha y Claudia.

Hacer que sientan el calor, mi calor, también las más pendejas.

La Eli, la Romina, la rubia Jesica y la Mónika con k.

Nunca empiezan.

Explotan.

De una.

Las “chicas”.

Menos la Romi, las demás se me tiran encima para ver con cuál me voy a ir a la pieza.

Y sé muy bien que nos buscan en patota, para que, entre tanta franela, Samantha o la Eli, que son madre e hija y que son las que saben, te metan mano sin que las sientas, para birlarte la billetera.

Nunca empieza.

Explota.

De una.

Esa canción que ya tiene sus años.

Y aun así me hace mover.

Corte que nunca puede ser rocanrol las veinticuatro horas, Guns N’ Roses.

Y muestro la hilacha, sí, con el one hit wonder de Corona.

Te caga a tiros, así nomás, el …this is the rhythm of the night, of the night, oh yeah! The rhythm of the night… This is the rhythm of my life, my life, oh yeah! The rhythm of my life…

El ritmo de la noche que marca la voz de esa negra.

Un pulso al que se le hace caso sí o sí.

Y yo no me puedo resistir.

Ni a la canción.

Ni a la Jesica.

Nunca empiezan.

Explotan.

De una.

Fuente: El último lector - FM La Patriada.

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