Biró advierte sobre la búsqueda de convalidación social de la violencia

El líder de los pilotos de Aerolíneas le respondió a Mauricio Macri en una entrevista con La Patriada. "Estamos en la antesala de una situación muy violenta en la Argentina y lo que están haciendo es el sondeo previo", dijo. | Por Fabián Waldman

La violencia discursiva ha entrado en un espiral que no está siendo contenido por ningún dirigente opositor. Mauricio Macri minimizó en un reportaje televisivo concedido a La Nación +, el domingo pasado, el atentado contra Cristina Fernández Kirchner el 1º de setiembre. Lo comparó con una agresión sufrida, según sus palabras, por él mismo junto a María Eugenia Vidal durante su Presidencia, cuando fueron atacados por piedras. La victimización ha sido siempre una de las herramientas preferidas del exmandatario. “La mejor manera de ocultar un elefante es hacerlo caminar en la calle Florida con cientos de ellos”, dice una conocida frase. Esta es la manera que utilizó Macri para disminuir la gravedad del intento de magnicidio.

Además, en su referencia a “un grupo de loquitos sueltos” para aludir a quienes lo perpetraron, trata de deslindar cualquier responsabilidad propia, por lo menos desde los discursos de odio. Esto, hasta que se pruebe o no la complicidad de Nicolás Caputo a través de una de sus empresas, como financista directo de uno de los grupos violentos. A través de las redes y en las calles, estos individuos participaban en escraches a funcionarios como Sergio Massa, Daniel Gollán, Cristina Fernández o los legisladores Myriam Bregman y Nicolás del Caño a la salida del Congreso Nacional.

En otro momento, también le exigió más dureza al intendente porteño, Horacio Rodríguez Larreta, reivindicando el accionar de la presidenta del PRO, Patricia Bullrich. La ex ministra de Seguridad es la única dirigente del PRO que no repudió hasta el día de hoy, 20 días después, los disparos fallidos que tenían como destinataria a la Vicepresidenta.

También le dedicó un párrafo especial, algo que es una costumbre en su discurso, a Aerolíneas Argentinas y su futuro, en caso de llegar nuevamente al gobierno.

Sobre este tema, el discurso político de odio, la situación social y el movimiento obrero, La Patriada entrevistó a Pablo Biró, titular del gremio de los pilotos de la línea de bandera.

 

Mauricio Macri dijo que Aerolíneas Argentinas tendrá que subsistir con la venta de sus tickets. ¿Cuál es su opinión?

Eso esconde el objetivo real de cerrar Aerolíneas Argentinas para dejársela a sus amigos de la revolución de los aviones, sus socios y sus mandantes.

Macri está muy acostumbrado a realizar negocios con los bienes de todos los argentinos. Como el Correo Argentino, las autopistas, los parques eólicos.

Ya hizo y vio frustrados negocios, vendiendo MacriAir, la empresa que valía cero. Tenía deudas por 600.000 y la alquiló por 600.000 dólares y la vendió por u$s 10.000.000. Es un hombre que está acostumbrado a hacer negocios con el Estado. Quiere hacer negocios con las aerolíneas, que es algo que le quedó pendiente.

Cuando alguien que ha tenido cargos políticos tan importantes, como un expresidente, dice que Aerolíneas Argentinas tiene que vivir de la venta de tickets no lo hace en forma inocente. Una línea aérea tiene todos los insumos dolarizados e inclusive tiene deudas en esa moneda. A diferencia de lo que sucedió con todas las empresas que lo vinculaban a él, cuando la Patria Contratista consiguió el perdón de las deudas a todas las compañías que debían (año 2002), Aerolíneas Argentinas no tiene deuda, tiene un deuda financiera y operativa.

El expresidente aseguró que el próximo gobierno, si es de su signo político, tendrá que bancar la represión en la calle y eventualmente muertos para lograr las reformas. ¿Cuál es el sentido de esta amenaza?

La voracidad por el dinero para quedarse con los bienes y las ganancias del pueblo siempre está asociada a estos ajustes, que son para llevar al trabajador a condiciones laborales de flexibilización. Reventar el sistema de previsión social es atacar a los jubilados. Cuando hablan de reforma laboral, significa abolir los regímenes laborales que hay. Estas son las herramientas para regular la relación entre el capital y el trabajo. Si alguien dice que su intención es sacar esas herramientas, está diciendo someter al pueblo trabajador a la maximización de las ganancias de los que mueven el capital.

La base de la democracia queda muy golpeada y debilitada. Ese tipo de ajustes pasan por represión y el pueblo argentino ya lo ha vivido. Estamos en la antesala de una situación muy violenta en la Argentina y lo que están haciendo es el sondeo previo. Y si consiguen la convalidación política en los votos para llevarlo adelante… Lo está planteando en la prensa, donde va a exponer las ideas, con una entrevista guionada. La idea es sostener esas sentencias y comprobar si tienen la convalidación de la sociedad para bancarse esa línea más allá de su núcleo duro.

Una sociedad que después se encuentra con esas acciones sufre las consecuencias, situación que ya hemos vivido. Como pueblo, cuando olvidamos la historia, estamos condenados a repetir los errores.

Macri habla de las cloacas y servicios públicos que se podrían hacer redirigiendo gastos. Se olvida de su aventura con Juan Carlos Rousellot. Los que vivimos en el oeste del gran Buenos Aires sabemos bien lo que es cagar en un balde durante treinta años porque un grupo de ladrones hizo negociados y afanó. Siempre es recurrente y está dando vueltas el apellido Macri. No es nada nuevo.

¿Cuál debería ser la posición del movimiento obrero organizado?

El movimiento obrero es muy amplio, tiene distintas organizaciones y muchos matices, y los dirigentes nos asociamos de acuerdo a las coincidencias ideológicas. Cada compañero tendrá que ver cómo encara el futuro. Pero, en general, lo que puedo decir es que todos lo estamos mirando con mucha preocupación.

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