Home / La Gaceta / Paraguayito de mi corazón, de Washington Cucurto

Paraguayito de mi corazón, de Washington Cucurto

No le hagas caso, reyecito de oro, le digo a mi paraguayito divino y le propongo ir a tomar y fumar algo a la Plaza. Entre los árboles, le hago de todo y él a mí. Los puesteros de la noche nos miran se excitan y se pajean, vengan que para ustedes también hay, les grito…

«El concerje del telo nos mira y me mira a mí, el pibe cuantos años tiene, me dice. Yo le respondo, señor, los suficientes y yo tengo el dinero, le digo de mala manera. Acá no va tu dinero y andáte con el niño a otro lado. No aceptamos gays. ¿Gays? Man, tú no sabes lo que es un gay, ¿gays?, ¿gays?, dónde se ha visto en el corazón de este puto mundo de la cumbia tropical, man, enfrente tenés al Samber y al Bronco y hablás de putos, ja, ja, si la cumbia es lo más macho que hay, man, kuera, no seas pelotudo, nosotros somos machos que vamos a darnos un poco de cariño… No le hagas caso, reyecito de oro, le digo a mi paraguayito divino y le propongo ir a tomar y fumar algo a la Plaza. Entre los árboles, le hago de todo y él a mí. Los puesteros de la noche nos miran se excitan y se pajean, vengan que para ustedes también hay, les grito… Dale que pateo para todos lados, juego en todas las posiciones y tiro la pelota, dale que voy re al frente, con vos y el brillo de tus ojos, hijito mío, dulce mariposa mojada por la lluvia. Dale, para mí el amor no tiene machos ni vencedores, ni culos rotos o pichas marimachas, dale, que pa mí el placer no tiene límites ni encarcelamientos. Ni devaluaciones, ni corralitos, ni ná de ná, concha sumadres.» (Washington Cucurto -Santiago Vega-, El rey de la cumbia, 2011)

También podés ver...

Mucho más que divisas

El crecimiento de los consumos culturales a través de una economía de plataformas innegablemente concentrada a escala global tiene un fuerte impacto tanto en el pluralismo de contenidos como en salida de divisas. La soberanía digital es una materia pendiente que empieza a generar debates.