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Brasil y el nuevo mapa político tras las elecciones municipales

Por Nacho Lemus | La primera vuelta de las elecciones municipales trazó un mapeo de las fuerzas políticas a dos años de la elección presidencial que ungió a Jair Bolsonaro como presidente. Más de 5000 municipios eligieron a sus alcaldes y concejales en una jornada que tuvo una abstención del 23%, y que dejó a Bolsonaro desdibujado frente a las derechas tradicionales y a un PT que cedió terreno ante otras alternativas de izquierda.

El síntoma más claro del escenario en primera vuelta es la derrota de los candidatos apoyados por el presidente Jair Bolsonaro, quien no tiene partido, pero participaba en propagandas electorales por TV o manifestaba públicamente su apoyo por transmisiones en vivo vía facebook desde su residencia en el Palacio de la Alvorada, en términos del presidente: "horario electoral gratuito". Al fin de la jornada electoral el presidente borró un post en facebook con los nombres que había apoyado.

De los 59 candidatos impulsados por Bolsonaro, sólo 9 fueron electos. En las capitales le restan chances en el balotaje de Rio de Janeiro y Fortaleza. En la primera, el actual alcalde y pastor, Marcelo Crivella, cuenta con apoyo del presidente y alcanzó el balotaje detrás del neoliberal Eduardo Paes del DEM - Demócratas. La ventaja para Paes fue de casi 15 puntos en primera vuelta.

Al nordeste del país, en Fortaleza el bolsonarismo se enfrentará al PDT de Ciro Gomes, nombre que resuena hacia la elección presidencial del 2022. El panorama, que ya es negativo en primera vuelta, aún puede empeorar para Bolsonaro si pierde en Fortaleza ante el partido de un potencial rival hacia 2022 y en Rio, el epicentro político de su familia.

En Sao Paulo, la mayor ciudad del país con 12 millones de habitantes, Celso Russomanno, candidato de Bolsonaro, acabó en cuarto lugar. En paralelo con la caída en las encuestas la imagen de Bolsonaro desaparecía de la propaganda de Russomanno en TV y pasada la elección el director de marketing reconoció que aceptar el apoyo del presidente fue un error.

Ningún policía militar fue electo entre los concejales paulistanos y los dos candidatos que llegaron al balotaje por la alcaldía festejaron la derrota de Bolsonaro.

La derecha tradicional mostró su verdadera dimensión

La elección expuso las fragilidades del presidente brasileño frente a la estructura de la derecha tradicional. Quienes en 2018 apoyaron su candidatura presidencial para impedir el retorno del Partido de los Trabajadores, hoy pretenden ser la alternativa neoliberal al bolsonarismo en las presidenciales del 2022. En la medición de fuerzas la elección evidencia un Bolsonaro más dependiente de la derecha tradicional que viceversa.

El mejor desempeño de la elección fue para los partidos medios como el DEM de Eduardo Cunha, arquitecto del golpe parlamentario contra Rousseff. El sector que más creció es el bloque de partidos pragmáticos y denunciados por múltiples causas de corrupción conocido como "Centrâo" (gran centro), denominación utilizada por la prensa brasileña como eufemismo para un sector de derecha que se adapta de acuerdo a negociaciones.

Hoy el Centrâo mantiene alianzas parlamentarias con Bolsonaro y le garantiza una trinchera ante la eventual apertura de uno de los casi 50 procesos de impeachment que amenazan al presidente. Más poder le permitirá mayor influencia sobre el mandatario.

El PSDB del expresidente Fernando Henrique Cardoso perdió 273 municipios y el MDB de Temer 261, sin embargo ambos continúan entre los que poseen mayor número de alcaldías. El PSDB apunta a la elección presidencial del 2022 con el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, y una eventual alianza con el conductor de TV, Luciano Huck y el exjuez del Lava Jato, Sergio Moro. Todos apoyaron a Bolsonaro en el 2018.

Izquierda en transformación

A pesar de un estancamiento en el total de votos en relación al 2016, el bloque de partidos de izquierda dio señales de vida y está en segunda vuelta en 18 de las 57 ciudades en disputa (PT - 15; Psol - 2: PCdoB - 1). Cinco de esos municipios son capitales importantes: Porto Alegre, Sao Paulo, Vitoria, Recife y Belém. Además en Fortaleza el PDT, de centro izquierda, puede derrotar al bolsonarismo.

El Partido de los Trabajadores tuvo una reducción de 254 a 179 alcaldías, pero es el partido que más ciudades disputará en segunda vuelta. Después del desgaste sobre el PT, la izquierda se transforma. El partido de Lula y Dilma Rousseff es el de mayor peso en el arco progresista, pero ya muestra signos de perdida de la hegemonía ante actores emergentes con los que el PT mantiene buenas relaciones.

La segunda vuelta de Porto Alegre contará con Manuela Dʼavila del Partido Comunista de Brasil, en Belém la alianza entre el PSOL y el PT permitió lo propio con el diputado Edmilson Rodrigues. En Sao Paulo, el candidato del Partido Socialismo y Libertad - PSOL, Guilherme Boulos, alcanzó la disputa por la segunda vuelta contra el actual alcalde Bruno Covas, del PSDB.

La mayor capital brasileña aguarda una disputa entre el socialismo y neoliberalismo, una campaña basada en militancia y otra millonaria, un cara a cara entre el coordinador del movimiento sin techo - MTST y el candidato con mayor financiamiento de inmobiliarias y constructoras. Será una pulseada con aire de elección presidencial que Bolsonaro verá desde afuera.

Primera elección municipal desde el asesinato de Marielle Franco

Durante la campaña electoral fueron asesinados 84 candidatos y al menos 80 sufrieron ataques. Los números no desentonan con los tiempos que vive Brasil. En agosto se registró un aumento de 6,2% en los asesinatos en relación al mismo periodo del 2019. El presidente promueve el uso de armas por civiles y su familia es denunciada por vínculos con parapolicías de Rio de Janeiro que pertenecen a la misma organización criminal acusada por el asesinato de la concejala Marielle Franco.

En un contexto marcado por la presencia de la extrema derecha en la presidencia, militarización de la política y naturalización institucional del racismo, fascismo y homofobia, la respuesta fue la elección de 80 concejalas y concejales de la comunidad LGBT en 2020.

13 mujeres negras y 3 transexuales están entre las candidaturas más votadas en grandes capitales. Algunas alcanzaron el mayor número de votos en sus ciudades. La Cámara Municipal de Sao Paulo pasó de la ausencia de las mujeres negras en sus asientos al ascenso de 3 de ellas.

Otro rasgo de la elección fue el boom de candidaturas colectivas. Aunque la ley electoral no prevé ese modelo, en la práctica es posible con la inscripción de una persona en representación de un grupo y su diversidad de pautas.

Monica Cunha, candidata por Rio de Janeiro y madre de un joven que murió por la violencia de Estado, explica que el asesinato de la concejala Marielle Franco en marzo del 2018 fue un marco para quienes luchan por pautas vinculadas a los derechos humanos: "Marielle cargaba mucha representatividad en una persona, acumulaba muchas pautas. Ahora nos candidateamos en colectivo. Mataron a una, pero no podrán matarnos a todas".

Preocupación bolsonarista

El presidente del Tribunal Superior Electoral, Luis Roberto Barroso, aseguró que durante la jornada electoral hubo un ataque cibernético coordinado con 436.000 conexiones por segundo para intentar derrumbar al sistema electoral, pero la acción fue neutralizada. Las investigaciones del Ministerio Público Federal alertan que "grupos extremistas que piden la vuelta de la dictadura" buscaban deslegitimar el proceso electoral.

En paralelo con el ataque en redes sociales, grupos bolsonaristas denunciaban un fraude electoral. Al fin de la jornada el presidente Bolsonaro justificó la derrota de sus candidatos en twitter y explicó que para consolidar la democracia hacia el 2022 habrá que realizar cambios en el sistema electoral.

El analista político y profesor de la universidad de Brasilia, Luis Felipe Miguel, explica que ante su derrota Bolsonaro intentó repetir la reacción de Trump en la elección estadounidense.

Como evaluación de una elección que demarca el peso de las fuerzas políticas hacia las presidenciales del 2022 el profesor explica: "la derecha tradicional tuvo un desempeño mayor que Bolsonaro, pero en verdad para ellos no hay una victoria completa porque tenemos señales de una izquierda que vuelve a tener fuerza en el país y para que esa derecha se libre de Bolsonaro, necesita tener la convicción de que la izquierda no se recuperará".

Por Nacho Lemus - Periodista en Brasil.

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